Acroyoga para uno

por Abr 22, 20200 Comentarios

Este artículo está escrito en (e inspirado por) una época muy concreta y particular. Su título original era “Acroyoga en tiempos de confinamiento”, pero corría el riesgo de acabar siendo una disertación filosófica. Podría hablar de la importancia, para tu salud tanto mental como física, de mantener al cuerpo en movimiento y hacer ejercicio aunque sea en casa. Podría ahondar en el impacto emocional y psicológico de la falta de contacto físico con otros seres humanos. Podría hipotetizar sobre cómo será la vida acroyogi “después”, sobre cuándo podremos volver a juntarnos para jugar, hasta cuándo durarán las medidas de distanciamiento físico (tristemente solapado con distanciamiento social), qué medidas especiales se tomarán tras el confinamiento, si tendremos que hacer acro con mascarilla…

Pero mi propósito era más práctico: recopilar ideas para “entrenar” de forma individual y con pocos recursos (espacio, tiempo, material, etc.).

El acroyoga es una práctica comunitaria y necesitas ser al menos un grupo de tres personas para sacarle todo su jugo. Algunos pocos tenemos la suerte de vivir con nuestra pareja de práctica de acroyoga, otros pocos viven con personas a las que pueden “engañar” o iniciar enº la práctica, algunos suertudos comparten hogar con dos o más acroyogis y pueden montarse su propia Jam privada. Pero estos días muchas personas no tienen más opción que limitarse a prácticas individuales.

Entonces:

  • si durante la cuarentena por la COVID-19 vives solo/a (o no tienes con quien practicar) pero quieres ideas de entrenamiento que te mantengan “en forma” para cuando todo pase…

o

  • si en cualquier momento quieres ganar propiocepción, fuerza, equilibrio, flexibilidad… y otras habilidades individuales directamente aplicables a la práctica de acroyoga…

aquí tienes algunas ideas de

habilidades que puedes trabajar de forma individual y que beneficiarán enormemente tu práctica de acroyoga

 

Planifícate

Empieza cogiendo papel y boli y reflexionando sobre qué te gustaría mejorar o trabajar. Tener un plan y objetivos (más o menos) claros facilitará que seas constante y consciente en tu progresión. Tampoco se trata de volverse locos y hacer un plan detallado hasta el segundo, si no de tener las ideas claras y definir una dirección que te guíe. Sobre todo, sé honesto/a contigo mismo/a. Algunas preguntas que puedes hacerte para ayudarte a marcar objetivos de entrenamiento son:

  • ¿En qué encuentro más dificultades? ¿Qué es lo que menos me cuesta?
  • ¿Hay algo que me limite? ¿Hay algo que me duela o moleste?
  • ¿Tengo algún sueño o algo que me haga ilusión?
  • ¿Cuánto tiempo le puedo / quiero dedicar?

Cuantas más preguntas te hagas, ¡mejor! Una vez que tengas un listado de cosas en las que quieras trabajar, es recomendable darles una prioridad (de más a menos importante). Ahora puedes buscar recursos que te ayuden, te guíen o te inspiren para trabajar en tus objetivos. Finalmente, conviene revisar tu plan de vez en cuando (cada 6 meses, por ejemplo): te servirá para ver cómo has avanzado, para darte cuenta de si tienes inquietudes nuevas, o si hay algo que ya no es prioritario en tu vida.

 

Practica Yoga siempre que puedas

No se llama “acroyoga” por nada. A menudo la práctica del yoga no está suficientemente incluída dentro del acroyoga, pero en cierto modo, es fundamental. Aunque el yoga está (o debería estar) presente de mil maneras dentro del acroyoga, practicar yoga es muy diferente a practicar acroyoga.

En la práctica del yoga la atención está puesta hacia adentro, te da un espacio para escucharte, sentirte y conocerte. Con el yoga puedes trabajar la respiración, la alineación, el equilibrio, ganar fuerza y flexibilidad… Pero sobre todo, gracias a la práctica de yoga puedes aprender a estar en el momento presente, a calmar la mente, a detectar cuándo es el ego quien está dirigiendo tus pensamientos o tus acciones. Ganarás centro, consciencia corporal y concentración.

Recursos online

Con el confinamiento por la pandemia de covid-19 han proliferado las clases online de yoga (y de todo). Hay infinidad de cuentas de Instagram que ofrecen clases en directo, así como profesores que están dando clases a través de la plataforma Zoom. Aunque hay muchísimas clases gratuitas, ¡ojo!, mejor intenta buscar algo de calidad y que se adapte a lo que tú necesitas.

Mi recomendación sería que intentes apoyar a alguna escuela de yoga local que conozcas o que alguien cercano te pueda recomendar: por una parte, estarás ayudando a un pequeño negocio o persona autónoma que son de los más perjudicados con la situación actual. Por otra parte, si te gusta cómo dan clase, podrás continuar practicando con ellos cuando acabe el confinamiento.

También desde hace ya tiempo hay multitud de plataformas online de yoga y fitness que ofrecen clases de mucha calidad. Las más conocidas y con más contenido son en inglés: Glo , YogaAnyTime y DownDogApp (aplicación móvil). Si buscas algo en castellano tienes Gaia , o también puedes buscar canales en YouTube como el de Xuan Lan Yoga.

 

Cuida y fortalece tus muñecas

Si hay algo muy común cuando comienzas a practicar acroyoga son las molestias en las muñecas. Lo más normal hoy en día es no estar acostumbrados a dejar peso sobre las manos y que estas estén débiles. Para disfrutar más del acroyoga y no sufrir ni lesionarte es muy conveniente que fortalezcas tus muñecas y que aprenas cómo cuidarlas.

Recursos online

En el Laboratorio de Movimiento tienen este programa con una serie de ejercicios para ganar fuerza y movilidad en las muñecas, especialmente en la extensión y con explicaciones muy, muy claras de por qué y para qué. Aquí tienes otro vídeo con más ejercicios para tus muñecas (en inglés).

 

Ponte cabeza abajo 

Ponerse cabeza abajo pasa rápidamente de dar miedo a crear adicción. Si llevas un mínimo tiempo practicando acroyoga sabes de lo que hablo. Practicar figuras invertidas es de lo mejor que puedes hacer de forma individual y que repercutirá de forma tremendamente positiva cuando vuelvas a hacer acroyoga. ¿Qué figuras invertidas? Desde paradas de cabeza (trípode, sirsasana), parada de antebrazos (pincha mayurasana) o las paradas de manos o pinos (y cualquier variación de éstos). Practica las subidas y bajadas de forma controlada, diferentes formas de subir, diferentes posturas de piernas, rango de movimiento dentro de la postura, resistencia (durante cuánto tiempo puedes mantener la postura)… Todo ello te ayudará muchísimo a tener más control y estabilidad cuando vueles figuras como star o shoulderstand, e incluso cuando basees hand to hand o foot to hand.

Recursos online

Importante: practica solo aquellas figuras que ya conoces y que has practicado antes de forma segura con un/a profesor/a. Intentar aprender figuras invertidas viendo vídeos en internet puede ser peligroso y yo no lo recomiendo.

Sin embargo, si ya conoces los fundamentos, puedes encontrar muchísimos recursos online para mejorar tus invertidas, así como ideas para llevar tu entrenamiento un poco más allá. Te dejo algunos enlaces con información y vídeos interesantes:

 Extra: FeetUp Trainer

Para mí es la forma más sencilla y segura de practicar inversiones. Si te dan miedo las invertidas, si tienes problemas de cervicales, hombros o muñecas, es una herramienta súper útil. Sí, es un cacharro caro, pero te prometo que lo vale.

 

Practica algún tipo de meditación

Si practicas yoga, seguramente ya conoces y practicas algún tipo de meditación. Además, muchas personas me han dicho que cuando están haciendo acroyoga es lo más parecido a meditar en movimiento, porque solo es posible estar en el momento presente, no es posible llevar la mente a ningún otro lugar.

Pero meditar va mucho más allá: es el fundamento más básico de una vida más consciente y tiene infinidad de beneficios a nivel físico, mental y emocional.

Recursos online

Si no sabes por dónde empezar, te recomiendo la meditación de un minuto (o “One moment meditation”).

Por otro lado, el blog de Iñaki Calvo, Con Conciencia, es de lo mejor que puedes leer en castellano para empezar a meditar o para profundizar en algunos temas, de forma inteligible para cualquier persona. 

 

Los ejercicios de preparación física son tus amigos

A muchas personas nos atrajo el acroyoga en un principio porque es tremendamente divertido. Yo nunca he sido una persona deportista y soy en general bastante vaguilla, pero la verdad es que hacer ejercicios de condicionamiento físico, ejercicios de “pre-habilitación”, etc., es esencial. Por una parte, te ayudarán a no lesionarte. Por otra, te ayudarán a ganar fuerza y movilidad.

Aquí sí que hay infinitas posibilidad y métodos. En general, te conviene trabajar el core (te ayudará a estabilizar las figuras y ganar equilibrio, a no lesionarte la espalda…), la fuerza de brazos y hombros, y la fuerza de las piernas en general y de los diferentes grupos musculares de la cadera en particular (flexores, aductores, rotadores…).

Recursos online

Si quieres ideas de ejercicios pensados directamente para el acro, te recomiendo la sección de Prehab del manual de Partner Acrobatics.

 

Aprende inglés

Puede que te preguntes “¿Qué tiene esto que ver con el acroyoga?”. ¡Mucho! El acroyoga fue desarrollado principalmente en Canadá y EEUU por lo que la mayoría del vocabulario básico está en inglés, como los nombres de las posturas. Podrías fácilmente practicar acroyoga sin aprenderte los nombres o traduciéndolos a tu idioma, pero te perderías el gran regalo que es tener un vocabulario común y poder practicar con cualquier acroyogi de cualquier parte del mundo. Además, a día de hoy aún hay muchísimos más recursos online en inglés que en castellano, y algunos de los profesores más importantes y cuyo trabajo es más interesante son angloparlantes. (¡Ey! ¡Sin quitar valor al volumen creciente de profesores hispanohablantes o el material de acroyoga en castellano!).

Recursos online

Hay infinidad de plataformas online para aprender inglés y muchísimos recursos gratuitos. Solo te falta un poco de constancia y dedicarle algo de tiempo.

 


 

Recuerda, ¡el trabajo individual es algo muy valioso! Tu cuerpo y tú sois únicos. Tu forma de aprender y de entender son únicas. Tus antecedentes y tu experiencia deportiva son diferentes de las de los demás. Por eso, la práctica individual te da la oportunidad de conocerte mejor, de saber qué pasa en tu cuerpo y en tu cabeza. De entender cómo reaccionas ante la frustración o el miedo. De descubrir qué te motiva para dar lo mejor de ti ese día. De conocer y mejorar tus puntos débiles y reforzar tus puntos más fuertes. Y todo ello hará que te conviertas en alguien increíble con quien practicar acroyoga, en alguien que aporta algo valioso a la práctica.

 

(Nota:  ¡ninguno de los enlaces de este artículo son patrocinados!)

Sandra Jiménez

Sandra Jiménez

Soy ingeniera informática, terapeuta de shiatsu y masaje tailandés, hortelana aficionada y profesora certificada de AcroYoga por la escuela de AcroYoga Montreal. Practicante de aikido, tai chi y yoga durante muchos años, mi vida se volvió (literalmente) del revés cuando descubrí el AcroYoga casi por casualidad. Me enamoré locamente de esta práctica y desde entonces le dedico más horas de lo que sería sensato, entrenando, compartiendo, jugando, aprendiendo y enseñando. Desde enero de 2018 imparto clases regulares de AcroYoga en Vitoria-Gasteiz, y talleres intensivos allá donde pueda, buscando siempre inculcar el espíritu de comunidad de esta práctica.

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